Inicio Noticias sobre aves

Menú principal

Agenda - Calendario

« < Enero 2018 > »
D L M X J V S
31 1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31 1 2 3
Últimas noticias
Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), nueva especie reproductora para la provincia de Palencia PDF Imprimir E-mail
La gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), es un invernante y migrador habitual en la Península Ibérica, sobre todo en las zonas costeras, siendo más escasas las citas en interior.

Su población reproductora en España es muy escasa, con colonias de cría regular en el delta del Ebro, albufera de Valencia y la isla de Dragonera (Baleares). Se conocen también intentos aislados de reproducción en otras localidades mediterráneas.

Durante el mes de junio de 2012 se han observado regularmente dos ejemplares de gaviota cabecinegra en la laguna de Boada, observándose finalmente el día 21 de junio un ejemplar adulto echado en una plataforma construida en una isleta de la laguna, donde acudió el otro adulto a realizar un relevo en la incubación. El nido se encontraba en una colonia mixta con gaviotas reidoras (Larus ridibundus) pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica) (Javier Otal, com. pers.).

Es probable que la reproducción fracasase debido al rápido descenso en el nivel hídrico de la laguna, pero en todo caso se trata de la primera cita de reproducción de esta especie de gaviota en Palencia y una de las pocas citas conocidas de reproducción en el interior de la península Ibérica.



Gaviota cabecinegra en el nido (Fotografía: Javier Otal)
 
Posible cita de ratonero moro en Palencia PDF Imprimir E-mail
El pasado día 4 de febrero de 2011 se produjo una observación de un posible ratonero moro (Buteo rufinus) en la laguna de la Nava (Fuentes de Nava), observación que fue realizada por Luis Mario Arce y José Portillo. De confirmarse esta cita se trataría de la primera observación de esta especie en la provincia de Palencia. 

La descripción de la observación aportada por el autor fue la siguiente: 

"Parecía un bicho asentado en la zona, lo localicé a las 11:55 comiéndose una presa en un campo situado en una colina al oeste del observatorio de El Corralillo, por donde andan los ánsares comiendo. Enseguida me llamó la atención por la cabeza y el pecho muy pálidos, contrastados con el vientre y las calzas pardo oscuros. El dorso se veía muy claro, beige o pardo pálido. A este si le vi el color del iris, amarillo, que permite datarlo -junto con los rasgos generales del plumaje- como juvenil; las condiciones de luz eran muy buenas y el ojo destacaba. En un momento dado, efectuó un corto vuelo, raso, de unos pocos metros, suficiente para apreciar que las alas eran muy blancas por debajo, con las manchas carpales oscuras como único rasgo destacado, y que la cola era pálida en la base y rojiza en el resto, sin banda terminal. Este vuelo lo remató con un intento de caza de un roedor, en el que pude apreciar la notable longitud de los tarsos, sobre todo mientras se deshacía de un manojo de hierbas que se le enredó en las garras. Después, se quedó posado de nuevo, al menos hasta las 12:02.

Este bicho me llamó la atención, pero en el momento lo di por un Buteo buteo con un plumaje anómalo; andaba con José Portillo tras el Anser erythropus, que habíamos visto minutos antes en esa zona, y nos fuimos tras un bando de gansos que se levantó. Estuve a punto de decirle que lo mirase, pero volaron los gansos y salimos pitando. Entonces no pensaba en un Buteo rufinus, no lo tenía en la cabeza (los bichos que tengo vistos, en Túnez, Buteo rufinus cirtensis, eran todos adultos, con otro patrón de plumaje), y descarté un Buteo lagopus y casi un Buteo buteo vulpinus (de hecho, esta opción fue la primera que consulté ya en casa; he visto bastantes, en las áreas de invernada de Sudáfrica, los últimos aún en noviembre pasado, y tienen mucha variación de plumajes, algunos muy pálidos). Fue al repasar las notas de campo en casa cuando se me iluminó la bombilla, consulté la Forsman y otros libros y llegué a la conclusión de que era un juvenil de Buteo rufinus."
 
Aguilucho papialbo, nueva especie para la provincia de Palencia PDF Imprimir E-mail
El aguilucho papialbo (Circus macrourus), es una rapaz con una distribución mundial a lo largo de una ancha franja que va desde Europa del Este y se extiende por toda Ásia central. Las poblaciones reproductoras más próximas a España se encuentran en países como Ucrania y Rumanía. Es un migrador africano, estando situados sus cuarteles de invernada en la franja del Sahel y el Este de África. La migración tiene lugar por el Estrecho del Bósforo, por lo que es una especie accidental en la Península Ibérica, con un número de citas creciente todos los años de ejemplares divagantes o invernantes, produciéndose la mayoría de los registros en la franja mediterránea y el sur de la Península.

El pasado día 23 de enero de 2011 se registró la primera cita conocida de esta especie para la provincia de Palencia. El autor de la observación fue Luis Mario Arce, quien observó un ejemplar joven en las proximidades de la laguna de La Nava (Fuentes de Nava). Dado el interés y la rareza de la cita, se adjunta la descripción literal de los detalles de la observación aportados por el propio autor: 

Era un juvenil de libro, con las partes inferiores muy anaranjadas, lisas (en invierno suelen aparecer ya bastante desgastadas, pero en este ejemplar no era patente ese desgaste), la "boa" muy marcada y collar claro que contrastaba mucho con aquella y con la cabeza oscura. Las alas eran muy oscuras en las secundarias y muy blancas en las primarias, estas sin borde oscuro, pero con marcas oscuras en la parte media de las plumas y con el típico "boomerang" blanco en la base. La silueta era tipo Circus pygargus, con la "mano" apuntada, pero con alas menos estilizadas (daban impresión de más cortas y anchas en la base). No pude verle el color del iris y por tanto no fue posible sexarlo. Apareció a las 10:00 horas sobre la zona de "El Prao", procedente del Norte, sobrevoló los cañaverales a baja altura (aunque siempre lo vi desde abajo) y un par de minutos más tarde se alejó hacia el Sur-Sureste. Planeaba con las alas bastante levantadas y su vuelo no era tan boyante como el de Circus pygargus. Me dio la impresión de que era un bicho de paso, no se demoró en la zona ni mostró intención de cazar. Se alejó y lo perdí tras los árboles que rodean la laguna.


Hembra adulta de aguilucho papialbo (Circus macrourus) en Kazakhstan. Foto: Thomas Cornuilier
 
El abandono del campo favorece la recuperación de los paisajes PDF Imprimir E-mail
Un artículo del biólgo Rolando Rodríguez publicado en la prensa asturiana reflexiona en voz alta sobre la recuperación de los hábitats naturales con y sin la influencia del hombre.

Es un hecho indudable que el hombre es un elemento modelador del paisaje, creando hábitats de especial interés como las dehesas o los pastizales. Pero en los últimos años se ha instaurado la opinión en muchos medios, foros y hasta en el seno de muchas asociaciones conservacionistas, de que el papel del hombre es imprescindible para conservar el medio natural, algo que no tiene mucho sentido cuando uno piensa en paisajes naturales vírgenes y perfectamente conservados como los bosques tropicales de la Amazonía o el Congo o los bosques y paisajes boreales de la tundra y la taiga. Sin ir más lejos, nadie pone en duda el valor de espacios como la Reserva Biológica de Muniellos, uno de los bosques caducifolios mejor conservados de la Cordillera Cantábrica precisamente por llevar decenas de años sin prácticamente ningún uso por parte del hombre.

En los últimos años se escuchan mensajes que nos alertan de la "matorralización" de nuestras montañas, como si ello fuese algo grave y no como lo que es, un primer paso hacia la recuperación de la cubierta forestal perdida hace no muchos años. El artículo de Rolando Rodríguez es una excelente invitación a un debate que, sin duda, adquirirá una mayor importancia en los próximos años.

El texto completo del artículo puede consultarse en la siguiente dirección: http://www.lne.es/opinion/2011/12/18/monte-campe-anchas/1172830.html.
 
Publicado un artículo sobre la migración postnupcial del pechiazul en La Nava PDF Imprimir E-mail
El número 27 de la Revista de Anillamiento publica el artículo titulado "Migración postnupcial del ruieseñor pechiazul (Luscinia svecica) en el Noroeste de España (Laguna de La Nava, Cuenca del Duero).

El artículo recoge los datos de anillamiento de esta especie obtenidos en las campañas de esfuerzo constante desarrolladas en ese humedal durante los años 1999 a 2008, periodo en el que se capturaron un total de 797 pechiazules, de los cuales 568 fueron primeros anillamientos.

El artículo define el periodo fenológico migratorio del pechiazul, ratio de aves adultas y jóvenes, tiempos de estancia, tasas de engorde, tasas de retorno y recoge un total de ocho recuperaciones de aves extranjeras (seis francesas, una belga y una checa).

El artículo completo puede descargarse aquí.
 
« InicioPrev12345678910PróximoFin »

JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL